Castillo de Dürnstein- Prisión del Rey Ricardo Corazón de León


Luego de dejar atrás Český Krumlov en la República Checa, siguiendo nuestro viaje por Europa; pasamos la frontera hacia Austria rumbo a Viena; pero antes de ir hacia dicha ciudad capital, nos detuvimos a merendar en Dürnstein, que tiene una linda historia para ser contada.

Aquí estuvo prisionero Ricardo "Corazón de León".


Dürnstein - Austria

DÜRNSTEIN - AUSTRIA


Mapa ruta a Dürnstein

Dürnstein es un pequeño pueblo de la Baja Austria, de alrededor de 900 habitantes, ubicado junto al Río Danubio.

En su castillo (del que hoy solo quedan ruinas), estuvo prisionero en el Siglo XII el famoso rey de Inglaterra Ricardo I (Ricardo Corazón de León).

En la cumbre borrascosa de las siguientes fotos están las ruinas del Castillo de Dürnstein.


Ruinas castillo de Dürnstein en la colina

Ruinas castillo de Dürnstein en la colina

La historia del secuestro del Rey Ricardo I "Corazón de León"

Ricardo Corazón de León

Durante la Tercera Cruzada (conocida como la Cruzada de los Reyes), el Rey Ricardo I de Inglaterra y sus fuerzas ayudaron a conquistar la ciudad de Acre para los cristianos.

A su lado, con sus tropas estuvieron el Rey Felipe II de Francia, el Duque Leopoldo V de Austria en representación del Sacro Imperio Romano Germánico (dado que su Emperador Federico Barbarroja que conducía su ejército se ahogó a la ida antes llegar), y otros nobles europeos.

Fue la batalla exitosa más encarnizada contra las fuerzas musulmanas de Saladino; pero Jerusalem siguió en manos de este último.


Cruzada

Después de expulsar a los musulmanes de Acre, el sucesor germánico de Federico, Leopoldo V "el Virtuoso" de Austria, y Felipe II de Francia, discutieron con Ricardo por los motivos que detallo más adelante, y salieron de Tierra Santa en agosto de 1191, regresando a sus Reinos.

En esta Cruzada, Saladino no había podido derrotarlos en ningún enfrentamiento militar, que aseguró varias ciudades costeras importantes.

Sin embargo, el 2 de septiembre de 1192, ya sin los otros reyes a su lado, Ricardo decidió firmar un tratado con Saladino por el cual Jerusalén permanecería bajo control musulmán; pero también se permitiría a los peregrinos cristianos visitar la ciudad.

Ricardo salió de Tierra Santa recién el 9 de octubre. Los éxitos de la tercera cruzada permitirían a los cruzados mantener un reino considerable con su sede en Chipre y la costa de Siria.

Sin embargo, su incapacidad para recuperar Jerusalén, daría lugar a la petición del mundo cristiano de una cuarta cruzada seis años más tarde, rompiéndose el tratado firmado por Ricardo con Saladino.

Vamos a lo que pasó entre Ricardo y Leopoldo, estando ambos aún en Acre.

Cuando Conrado de Montferrato (que era primo de los germánicos Federico y Leopoldo) concluyó las negociaciones de rendición con Saladino, e izó los pendones de los reyes cristianos en la ciudad, Ricardo tuvo una primera discusión con Leopoldo V de Austria, sobre la destitución de Isaac Comneno (relacionada con la madre bizantina de Leopoldo), y sobre su posición dentro de la cruzada.

La segunda y más grave discusión, fue cuando el pendón de Leopoldo fue izado al lado de los estandartes inglés y francés.

Ello fue interpretado como una arrogancia por Ricardo y Felipe, dado que Leopoldo no era un rey como ellos; sino que era un vasallo del Sacro Imperio Romano Germánico (aunque entonces era el líder vivo de más alto rango de las fuerzas imperiales).

Entonces, los soldados de Ricardo derribaron el pendón austríaco y lo tiraron en el foso de Acre, con su beneplácito y a la vista de Leopoldo.

Ofendido, Leopoldo dejó la cruzada. Felipe también se fue poco después, en mala condición de salud y luego de disputas con Ricardo acerca del estado de Chipre (Felipe demandaba la mitad de la isla), y del reino de Jerusalén.

Entonces Ricardo se encontró de golpe sin aliados, porque por una causa o por otra, había discutido con todos.

En diciembre de 1192, preocupado por las malas noticias que llegan del reino, Ricardo trata de regresar a Inglaterra; pero el mal tiempo desvía su flota a la costa adriática y lo obligan a atracar en Corfú, en las islas del emperador bizantino Isaac II Ángelo, quien objetaba a Ricardo que se haya anexado Chipre, que era un antiguo territorio bizantino.

Sabiéndose en territorio poco amigable, Ricardo se disfrazó como un caballero templario, y navegó desde Corfú con cuatro ayudantes; pero su barco encalló cerca de Aquilea.

Entonces Ricardo y sus acompañantes se vieron forzados a seguir una peligrosa ruta terrestre por la Europa central.

Se cambiaron los disfraces por otros de peregrinos de baja condición social; pero a pesar de su disfraz, Ricardo pudo ser identificado porque usaba un anillo lujoso, y porque en las posadas por las que iba pasando insistía en comer pollo asado, una delicadeza de la aristocracia.

Se corrió la voz sobre este "raro peregrino", y Ricardo fue capturado cerca de Viena por Leopoldo V de Austria poco después de la Navidad de 1192.

La excusa y falsa acusación de Leopoldo, fue la de haber arreglado Ricardo el asesinato de su primo Conrado de Montferrat.

En realidad Leopoldo se estaba vengando por la ofensa que Ricardo le propinó en Acre al arrojar su pendón a un foso.

El duque lo llevó como prisionero ante el nuevo emperador Enrique VI de Alemania, y lo mantuvo cautivo en el Castillo de Dürnstein.

Fue allí que Ricardo escribió "Ja nus hons pris o Ja nuls om pres", una canción en versión francesa antigua y occitana; expresando su sentimiento de abandono por parte de su propia gente.

Se hizo famosa su frase de rechazo a mostrar deferencia al emperador austríaco: "Nací con un rango que no reconoce ningún superior que no sea Dios".​ No obstante, las condiciones de su cautiverio no fueron severas.

Su libertad no le interesaba a nadie: Felipe II de Francia prefería a su hermano Juan, y el Papa Celestino III lo rechazaba por su conducta.

Su madre, Leonor de Aquitania, fue la única que luchó incansablemente para obtener la liberación de Ricardo, intentando reunir el dinero del rescate que exigía Enrique, inicialmente consistente en 100.000 marcos (cerca de cinco veces el ingreso anual de la corona inglesa bajo la regencia de Ricardo).

Tanto el clero inglés como los legos, debieron pagar fuertes impuestos de un cuarto del valor de su propiedad.

Se confiscaron los tesoros de oro y plata de las iglesias, y se reunió dinero mediante la compensación monetaria por parte de los nobles por no hacer el servicio militar.

Al mismo tiempo, Juan, el hermano de Ricardo, y el rey Felipe de Francia, ofrecieron 80.000 marcos al emperador para que mantuviera prisionero a Ricardo hasta la fiesta de San Miguel y Todos los Ángeles de 1194; para darles tiempo de organizar su derrocamiento, pues había una fuerte disputa interna en Inglaterra; y Francia apoyaba a Juan.

El emperador Enrique rehusó esta oferta por indigna, pero a costa de aumentar una mitad más el rescate, hasta 150.000 marcos, para desgracia de los seguidores ingleses de Ricardo.

Finalmente, pagado el rescate, el 4 de febrero de 1194, Ricardo fue liberado tras 13 meses de cautiverio en el castillo de Dürnstein; e Inglaterra y sus territorios ocupados en Francia quedaron en completa bancarrota.

Una leyenda sobre un Trovador que habría sido la salvación de Ricardo:

Cuando los ingleses vieron raro que su rey no llegara a casa, empezaron a sospechar que había muerto o estaba secuestrado. Dado el gran número de enemigos que tenía el monarca, su destino no invitaba al optimismo.

Un trovador llamado Blondel dejó a un lado las suposiciones para pasar a la acción. Entonces investigó cuál podría haber sido el camino que realizara su rey, recorriéndolo en busca de prisiones o fortalezas en las que pudiera estar retenido.

Cuando llegaba a estos sitios, se situaba cerca de ellos y empezaba a entonar una canción inglesa que solo reconocería un compatriota.

Según la leyenda, en una de esas ocasiones cuando el trovador pasó frente al castillo de Dürnstein, el Rey Ricardo reconoció la canción de su reino y le hizo señas al trovador desde una ventana de su prisión para que volviera a casa y anunciara su paradero.

Gracias a esa noticia de que seguía con vida en Dürnstein, habrían empezado las negociaciones para el pago del inmenso rescate que exigió Leopoldo V; y que vació las arcas de Inglaterra.

Fin de la historia real y de la leyenda. Ahora veamos más imágenes de Dürnstein:

La siguiente foto es de Google Streetview, porque no subí a la colina, aunque hay un sendero para hacerlo. Está sacada en las ruinas del castillo de Dürnstein, y a lo lejos junto al río Danubio se ve el pequeño caserío que es Dürnstein, donde sí estuve.


Ruinas del Castillo de Dürnstein

Desde aquella hilera de árboles que se ve a lo lejos, y la calle que asciende, sacamos las fotos que verán a continuación.


colina del castillo de Dürnstein - Austria

Puerto de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Puerto de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Puerto de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria

Pueblo de Dürnstein - Río Danubio - Austria



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